miércoles, febrero 28, 2007

Melancolía ilógica:

Melancolía ilógica:

Eres la vital y misteriosa flor hipnótica, erótica, que me mantiene proscrita del gozo de su presencia. Eres falsa y perversa, parábola de la entelequia de la nada, una náyade, temida y ajada, del harem del Rey Shahriar.

Ilógica melancolía.

Y la mar, inmensidad longeva

cuajada de surcos y sienes albinas,

tiene lamentos de anciana

que suspira distante en las playas.

Ilustre maestro de la ataujía, en la negrura de la noche exhalamos duetos de gemidos -amor delirante- y los besos, salvados castamente, esperan la metamorfosis del exilio mientras soplan los vientos livianos y los minúsculos lamentos que planean como bandadas de pájaros.

¡Acércate, que descanse tu mente de la profunda anarquía de corsario sobre mi débil hombro.

Deja que se inmole tu extraña rebeldía en nuestra tragedia de caricias mudas.

Acércate, que yo te daré con mis brazos una tregua de amor!

---

© MAR

PREÁMBULO

Nos perdimos en la cadencia de la pasión... tu palabra, aún clara, centelleaba en mi alma y silentes nos fuimos disipando en el debilitado susurro urbano.

Bajo la luz cenital del equívoco febrero un quejumbroso acorde.No seré tu princesa, que yo no te quiero príncipe ni médici sino corsario fugitivo, nuestra sinfonía de amor palidece en esta tierra y hemos de encontrar nirvanas que nos conduzcan hasta el torno del edén.

¡Oh! Halley, mi cometa,

llévame sobre las olas,

arrópame de palabras,

sométeme con adverbios,

líbame con adjetivos,

envuélveme con pronombres

y ámame,

amando,

amante,

sin juramentos de amor indestructible

pero con todos los verbos.

---

© MAR

shadow & starfish

De tu mano siempre

evolucionar y abandonar

para renovarse

lejos del valle.

Busco la exhalación de las olas,

universos de contraseñas,

confesar el propósito de los signos.

Ay, marqués sombrío,

vagamundo marino

que sueñas con mis medias,

estrella errante.

En mi negrura de océano

faltan tus palabras

siempre como luceros

y muero con mi

y sintigo

soñándote

alga trepadora

que ata mi garganta

para fundirnos

en el tálamo

de las palabras.

---

©MAR

jueves, febrero 15, 2007

Candongas & Quincallas

El atajo es angosto

los arrumacos piel a piel

suenan ahora arrogantes e inhumanos

bajo el mediocre cendal que te cubre

sin desertar de las esencias

que redimen el caos.

Los caminos palpitan,

aura trémula,

tediosa médula

combatiente de piedades pétreas.

Estremecimiento.

Sencillo regir en la quietud

antes de que la algarada

yazga

en el sempiterno

círculo de gemidores.

---

MAR

–cal, argamasa y satén-

Decenio circular.

Abrir la ventana y encontrarte,

miles de letras te acogen en esta heredad sin luz.

Centenas de volteos

dan tus señales a mis ojos,

a mis imágenes,

a mis sentencias.

Milenarios giros.

Promete,

¡Oh Prometeo!

dejarte por aquí,

abandonarte por allí,

entregarte donde te lleven las palabras.

Permitidos remedios:

a) paralizar el tránsito planetario (fácil pero impracticable)

b) no leer jamás (permisible pero quimérico)

c) no prometer (inverosímil instinto)

d) cacarear y no poner huevo (válido pero inaceptable)

e) Aventurarse a navegar con estos zanguangos palabreros.

---

MAR